Seminario No hay más poesía que la acción

Seminario internacional. Museo Reina Sofía. 12 y 13 de abril de 2013.

Ver información en la web del Museo Reina Sofía

Este seminario propone indagar en el uso de gestos, comportamientos y actuaciones “teatrales” en el espacio social para manifestar desacuerdos y disidencias, así como estudiar el modo en que el arte actual, y en concreto el teatro, han asumido y dialogado con esas teatralidades no artísticas.

El giro en los acontecimientos sociales y políticos de años recientes ha devuelto al espacio público su rol como lugar privilegiado de manifestación de la comunidad. A diferencia del último tercio del siglo XX, la acción disidente no huye de la espectacularización urbana, refugiándose en ámbitos privados o clandestinos, sino que transforma y se muestra en el espacio público.

Iniciativas puntuales y grandes movilizaciones han devuelto a la ciudad una teatralidad del cuerpo y de la mirada; una acción basada en la realización, distinta a la imitación  y que no funciona para afirmar el desempeño de papeles o coreografías prefijadas. El teatro, el arte de actuar ante otros y de ser otro, aporta así medios y modelos para disentir en público, reclamando otras relaciones y planteando nuevas situaciones y modos de hacer.

Participan: Rabih Mroué, Adrian Heathfield, Rolf Aberhalden, Maaike Bleeker, Héctor Bourges, Simon Bayly, Ana Vujanovic, Leire Vergara, Jordi Claramonte, José Antonio Sánchez, Fernando Quesada, Victoria Pérez Royo, Sebastián Asioli, Luca Zanchi, Esther Belvís e Isabel de Naverán.

Este seminario ofrece un marco desde el que pensar qué grado de intervención real tienen ciertas iniciativas que hacen uso de la teatralidad y la escenificación en la ciudad, y cómo sus apuestas dialogan con las prácticas que se desarrollan hoy en el teatro. 

La posibilidad de un arte efectivo en la esfera pública, defiende este seminario, pasa por el reconocimiento de lo artístico y lo poético en las acciones “reales”. Esta necesidad era definida por Pier Paolo Pasolini cuando,  al final de “Poeta delle ceneri”, escribía: Las acciones de la vida sólo serán comunicadas, y serán ellas la poesía, pues, te repito, no hay más poesía que la acción real. A diferencia de otros artistas de su generación, que animaron a una disolución de la práctica artística en la vida, el interés del autor de Escritos corsarios se dirigió hacia la práctica de una poesía tan real como las acciones de la vida. Desde tal perspectiva, aún hoy relevante, esto implica el reconocimiento de una poesía, un arte o un cine que sigan siendo autónomos, pero que hablen la misma “lengua” de la realidad.

 

Hablar la misma lengua de la realidad no implica estar de acuerdo, sino situarse en condiciones de interlocución. Interlocución con quienes se podría estar de acuerdo y construir un “nosotros”. Pero interlocución también con quienes se disiente, con quienes tratan de imponer una realidad con reglas y modelos que resultan hostiles, injustos o indeseables. Y esto implica resistir la pretensión esencialista del poder espectacular; el teatro, como el juego, advierten de que las posiciones de los jugadores son intercambiables, que no hay papeles asignados sustancialmente y que, en definitiva, el estado de cosas es transformable. En contraste con la función legitimadora del poder reservada al “theatrum mundi” barroco, la metáfora teatral aplicada a lo social ofrece a día de hoy un estímulo para la acción inmanente. Así, afirmar que no hay más poesía que la acción implica asumir que los procedimientos y formas de trabajo propios del teatro pueden mostrar de nuevo una doble eficacia, la estética o artística y la de una intervención sobre la realidad social y política.

 

Por esta razón, tratando de detectar esta doble eficacia artística y política, en el contexto de este seminario el término “acción” no remite a gestos que pretenden una intervención directa o explícita, sino a los modos de hacer híbridos situados en la confluencia entre artes visuales y escénicas (principalmente a partir de los años 50 y 60) y caracterizados por una práctica expandida que elude la autorreferencialidad. Se trata de prácticas que han abandonado el recinto teatral, pero también de aquéllas cuyo motor principal consiste en una voluntad de realidad,.

Por ello, este seminario propone compartir una reflexión sobre la especificidad de las formas escénicas contemporáneas dirigidas a la producción de acción real, así como debatir sobre las cuestiones que plantean y las herramientas teóricas de las que se dispone para pensarlas.

No hay más poesía que la acción busca indagar desde la práctica artística, así como desde la investigaciónlos múltiples procedimientos artísticos que aspiran a una eficacia transformadora sobre la situación actual: la de una realidad que se siente expropiada y falsa. Una realidad en la que las instancias de decisión política se perciben más que nunca como artificios y farsas en contraste con el conflicto social que se vive frente a la espectacularización de la política y la sociedad.

 

De esta manera, el seminario trata de promover una reflexión sobre la lógica operacional de estas prácticas, a menudo disidentes, frente al teatro de la realidad hegemónica en la que los roles ya están previstos. Un teatro en crisis que muestra un mundo sin fisuras en el que la única opción aparente es la de asumir papeles y guiones tácitos, incapaces de redefinirse desde la subjetividad.

El abanico de prácticas a abordar en el seminario es amplio:  experiencias de pequeño formato, laboratorios experimentales basados en el afecto y en los que la colonización de lo espectacular no penetra (o si lo hace es manejada como una forma más de teatralidad con la que experimentar), prácticas que buscan la creación de comunidades y que pueden estar localizadas en la periferia del circuito escénico, gestos teatrales que dialogan con lo cotidiano o ponen en crisis las representaciones vigentes en las calles y repertorios que resisten las imposiciones. Pero también abarcaría producciones de mayores dimensiones, planteadas como una reflexión crítica sobre la escena, en las que la disidencia opera precisamente desde la puesta en duda de las certidumbres que componen lo real, en una transformación de la mirada del público. Caben prácticas en las que se reconoce, expone y defiende el cuerpo como lugar de disidencia en la experimentación con la identidad, la propia historia y la biografía, en las que el cuerpo sirve de ancla frente a una realidad que se vive como inauténtica. Y, por supuesto, abarca prácticas teatrales que operan en la vida urbana y que se relacionan con ésta a través de tácticas de invisibilidad y de filtración orientadas a un desplazamiento de la experiencia rutinaria de espectadores inconscientes de serlo, o que por el contrario se presentan como artificio en la búsqueda de una confrontación a través de la diferencia introducida en lo cotidiano. Finalmente, interesa la confluencia más visible de teatralidad y la disidencia en el uso de la representación y la organización de los cuerpos para manifestar el desacuerdo directamente en las calles, en los espacios públicos, en la manifestación del deseo y la dignidad ciudadanas frente a las instancias de poder atrincheradas en un teatro donde la realidad es aún regulada.

 

Organizan: ARTEA y Museo Reina Sofía

 

Este seminario se enmarca en el Programa de Estudios Avanzados en Prácticas Críticas “Teatralidades expandidas: modelos gestuales y repertorios disidentes” que se desarrolla en el Museo Reina Sofía, en colaboración con el Máster en Práctica Escénica y Cultura Visual de la Universidad de Alcalá

 

Esta actividad está vinculada al proyecto de investigación “Teatralidades Disidentes” HAR2012-34075, del grupo ARTEA, financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad del Gobierno de España.

Comentarios
Actividad subvencionada por el Ministerio de Cultura